Cerraron dos empresas en La Rioja y despidieron a 120 empleados

🔴Dos compañías industriales de La Rioja dejaron de operar en las últimas semanas y provocaron la pérdida de 120 puestos de trabajo. Los cierres de Luxo y Vulcalar afectaron tanto al departamento Capital como a Sanagasta, generando preocupación en el sector manufacturero provincial.
Impacto en el Parque Industrial de la Capital
La firma Luxo, dedicada a la fabricación textil y radicada en el Parque Industrial de la ciudad de La Rioja, paralizó todas sus operaciones durante noviembre. El proceso de cierre se extendió por varios meses e incluyó despidos escalonados desde septiembre hasta completar la desvinculación de cuarenta empleados.
La empresa operaba en la nave conocida como Solar Park, un espacio de 1.500 m² equipado con 72 paneles solares que aportaban energía renovable para su actividad diaria. Sin embargo, la caída de las ventas por debajo de los costos fijos hizo imposible sostener los compromisos salariales y de alquiler.
Según fuentes del sector, Luxo intentó resistir hasta último momento, pero las ventas se redujeron drásticamente. “Tres pares por día. Los locales no venden. Los fabricantes tenemos mucha plata en la calle y seguimos poniendo”, explicó un empresario.
Ante el riesgo de cierre, autoridades provinciales y sindicales buscaron alternativas para preservar parte de la producción y evitar más despidos. Incluso se evaluó la posibilidad de que otra empresa asumiera el taller de aparado y su personal, pero las gestiones no prosperaron.
Sanagasta: Vulcalar dejó a 80 familias sin ingresos
En el departamento Sanagasta, la empresa Vulcalar detuvo por completo su producción de calzado, dejando sin ingresos a unas 80 personas. La secretaria de Trabajo provincial, Miriam Espinoza, confirmó que la planta cerró sus puertas y que la compañía aún debe definir la situación indemnizatoria de su personal.
La fábrica elaboraba zapatillas para marcas nacionales reconocidas, y la mayoría de sus trabajadoras eran mujeres. La noticia tomó mayor difusión luego de que la senadora Florencia López y autoridades municipales recorrieran la planta y confirmaran públicamente el impacto laboral del cierre.
Un sector en retroceso
Tanto la industria del calzado como la textil atraviesan un período crítico en La Rioja. El encarecimiento de insumos, la caída del consumo y la imposibilidad de sostener los costos operativos profundizaron la crisis y derivaron en la salida de estas dos empresas.
El gobierno provincial sigue de cerca la situación, aunque no logró aún alternativas concretas para frenar la pérdida de empleos industriales. La Secretaría de Trabajo mantiene conversaciones con UTICRA y gremios textiles para acompañar a los trabajadores despedidos, muchos de los cuales accedieron solo a planes sociales temporales.
Por ahora, las plantas permanecen inactivas y no hay perspectivas claras de reubicación para los empleados afectados.