Remiseros al borde del colapso: crisis económica, UBER y tarifas impagables

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🔴Juan Carlos de Leonardi, propietario de Remises La Rioja, expone el panorama desolador del sector: baja demanda, costos exorbitantes y la competencia de UBER.

Juan Carlos de Leonardi, propietario de Remises La Rioja, describe la situación como «malísima». «Venimos de dos meses, enero y febrero, con la economía prácticamente parada», explica. «Tiene que ver con el sector de taxis y remises que por la fecha de vacaciones, más los aumentos que hubo, la situación está complicada, difícil para el sector. Los viajes se redujeron entre un 50-60 por ciento aproximadamente. Como empresario estoy complicado con el tema sueldo para los empleados que están en la empresa”.

La tarjeta «Vamos a Andar», destinada a subsidiar el combustible, tampoco ayuda. «Desde el mes de enero no se habilitó más», afirma De Leonardi. «Llegaba el decreto hasta diciembre, y el mes de enero la tarjeta dejó de funcionar. Esto tiene que ver con una cuestión económica, de los fondos que no estaría recibiendo el Gobierno. Esta cuestión política llevó a que se tome esta decisión, de no extender los plazos”.

La llegada de UBER a La Rioja tampoco ayuda al sector. «Es una empresa extranjera, cobra más barato», sostiene De Leonardi. «El día que UBER se acomode y deje de hacer la inversión y se acomode a los números que corresponde, que debería estar cobrando y es casi lo mismo que un taxi o remis. Seguimos insistiendo que es una aplicación ilegal”.

La situación es crítica. «Un móvil recauda un 50 por ciento o menos de lo que se hacía antes de la llegada de Milei», asegura De Leonardi. «A partir de ahí la suba del combustible y todo lo que significa. En mi empresa cada semana se van autos, porque se les rompe y no lo pueden levantar. Hoy un cambio de aceite depende del vehículo arranca desde los 40 mil pesos, llenar el tanque de combustible que con la tarjeta Andar masomenos lo podíamos acomodar, hoy es de 40 mil pesos. Lo mismo pasó con el gas (GNC).

El futuro del sector es incierto. «Estamos malísima», insiste De Leonardi. «Se necesitan medidas urgentes para evitar el colapso». Los trabajadores del volante exigen soluciones a las autoridades.

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