La deuda infinita, el corazón del plan Caputo para sostener un programa lleno de incertidumbre

🔴El ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta un desafío central: lograr que los mercados acompañen al Gobierno hasta las elecciones de octubre. Mientras desde la Casa Rosada se muestran optimistas, en el agro y en la City porteña persiste el escepticismo sobre un modelo que depende del endeudamiento y de medidas transitorias para calmar la presión cambiaria.
El apoyo de Estados Unidos a una eventual línea de crédito directo dio aire a los bonos y el anuncio de las retenciones cero contribuyó a frenar el dólar. Sin embargo, los analistas advierten que se trata de un “veranito” financiero de corto plazo. Según señalaron operadores, el Gobierno vuelve a apelar a la misma estrategia: financiarse con pasivos para generar expectativas y sostener el mercado hasta después de los comicios.
El costo de la medida también es elevado. La eliminación temporal de retenciones a los granos, carnes y oleaginosas podría significar más de 1.000 millones de dólares menos de ingresos fiscales. Desde el campo, la reacción fue inmediata: la Sociedad Rural Argentina reclamó que la eliminación sea definitiva y no de carácter electoralista, mientras productores dudan si liquidar ahora o esperar a una eventual devaluación tras las elecciones.
En los pasillos del Palacio de Hacienda el optimismo es evidente, pero en el sector privado la visión es cautelosa. Consultores y economistas coinciden en que lo que hoy se presenta como un alivio podría convertirse en una presión mayor hacia adelante, si las medidas no se acompañan de un programa económico sólido y de largo plazo.