“Lo que vemos, por la experiencia de otros países, es que la dolarización no resuelve todos los problemas”

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Entrevista con Gita Gopinath, subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Fotos Emmanuel Fernández

🔴La primera subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, describe la conversación cara a cara que tuvo esta semana con el presidente Javier Milei como “larga y sustanciosa”. .

La número dos del FMI pide preservar las jubilaciones y la ayuda social, y repartir la carga del ajuste en toda la sociedad. Tras su visita, Gopinath reconoció avances en un comunicado. En la conversación estima que llevará por lo menos un año bajar la inflación a niveles bajos. “Se comienza con dos dígitos, luego dígitos altos de un solo dígito y luego sale algo más bajo de un solo dígito. Pero creo que llevará al menos un año bajar la inflación a niveles bajos y luego mantenerla en esos niveles hasta 2025 también requiere esfuerzos”, afirma. Cree que puede estar en un dígito a mediados de este año.

Gopinath volvió a elogiar el ajuste de Milei al destacar el “ancla fiscal fuerte” y “ambiciosa” del programa económico y la eliminación del financiamiento monetario al Tesoro, que “faltaba en los programas anteriores”.

Gopinath dice que no discutió un nuevo programa con fondos frescos con Milei y el equipo económico, una posibilidad que el Gobierno mantiene en carpeta. Esa conversación, sostiene, es “preliminar”.

Gopinath recalca que es importante que el costo del ajuste se reparta entre toda la sociedad. Por eso, aconseja dos cosas: asegurar que las jubilaciones y la asistencia social sigan a la inflación y que la recaudación venga de “un mejor impuesto sobre los ingresos”. La ex profesora de Harvard sugiere además eliminar gastos tributarios y privilegios a ciertas regiones que no precisa.

También recalca la importancia de aportar más claridad sobre la política monetaria y el régimen cambiario. Eso, explica, ayudará a bajar la inflación de manera gradual. El crawling peg y el valor del dólar es algo que “debe ser calibrado en el tiempo” –asegura- en función de la inflación y las reservas.

Para la ex economista jefe del Fondo, una figura cercana al gobierno de EE.UU., la eliminación del cepo no tiene fecha: depende, más bien, de ciertas condiciones. Cree que las tasas de interés negativas ayudan hoy al ajuste fiscal, pero que con el tiempo deberán volver a terreno positivo para apoyar la demanda de pesos y que, para sostener cualquier estabilización en el tiempo, serán necesarias reformas estructurales (menciona la laboral). Sin esto, no habrá estímulo para crecer y se volverá a poner en juego la estabilidad.

“Qué tipo de régimen monetario tiene un país es una decisión soberana”, dice y agrega que, para cualquier régimen monetario, incluida la dolarización, se necesitan condiciones previas: una suficiente cantidad de dólares en el Banco Central y buenos marcos de política macro. “Lo que vemos, por la experiencia de otros países, es que la dolarización no resuelve todos los problemas”, afirma Gopinath, que agrega que, sin disciplina fiscal, aunque se dolarice, se puede seguir teniendo problemas. “No es una panacea”, cierra.

Ademas, considera fundamental conseguir apoyo político para avanzar en las reformas de la economía. “Entendemos que la situación política del país es muy compleja”, describe la número dos del FMI.

-¿Qué opina del clima político y ve suficiente apoyo al programa?

-Vemos que es importante conseguir apoyo político. Entendemos que la situación política del país es muy compleja. Se están adoptando enfoques muy diferentes, pero para que las reformas se lleven a cabo será importante que más partidos políticos se unan y trabajen en la reforma de la economía argentina. Creo que todo el mundo debería reconocer que la reforma es necesaria. Es fundamental. Y tener reformas basadas en el mercado es fundamental, dada la situación actual de la economía.

La pobreza ha aumentado, los salarios reales, las pensiones han sido aplastadas, y se avecinan más medidas dolorosas ¿cómo se puede sostener un plan económico en tales circunstancias?

-Es importante asegurarse de que se mantenga el valor real de las jubilaciones y la asistencia social. Que las jubilaciones y la asistencia social sigan el ritmo de la inflación. El Gobierno ha proporcionado diferentes formas de asistencia social y hay esfuerzos para mantener el valor real de las jubilaciones. Esfuerzos para asegurar de que este ajuste no conduzca a grandes aumentos de la pobreza son absolutamente críticos. Y por eso he mencionado que será también importante conseguir aumentar los impuestos sobre los ingresos de las personas físicas, lo que puede proporcionar recursos para evitar recortar tanto los gastos. Del mismo modo, la eliminación de ciertos tipos de gastos tributarios también ayudaría. Entonces, las medidas concretas que se adopten para cumplir el ancla fiscal deben calibrarse para garantizar que se siga prestando asistencia social y que la carga no recaiga totalmente en los grupos más pobres.

-Ha hablado de la inflación, ¿a qué velocidad cree que bajará? ¿Y por qué?

-Si comparamos con otros países que han hecho estabilizaciones ambiciosas, está claro que ese proceso será gradual y se requiere de paciencia. No se llega al 2% de inflación de la noche a la mañana, se necesita tiempo. Y también es normal tener baches, puede haber periodos en los que la inflación baje y suba, pero en general, la trayectoria es descendente, siempre que se mantenga un ancla fiscal fuerte, sin financiación del Banco Central y con políticas monetarias coherentes que también apoyen a la reducción de la inflación. En la evaluación que hicimos como parte de la séptima revisión, prevemos que la inflación puede bajar a un dígito para mediados de este año. Y de nuevo, tiene que seguir bajando más. Se comienza con dos dígitos, luego dígitos altos de un solo dígito y luego sale algo más bajo de un solo dígito. Pero creo que llevará al menos un año bajar la inflación a niveles bajos y luego mantenerla en esos niveles hasta 2025 también requiere esfuerzos.

-El FMI dijo que la restricción en los mercados de divisas, los controles de capital, que aquí en la Argentina llamamos el “cepo”, se irán desarmando gradualmente en cuanto las condiciones lo permitan. ¿Cuándo cree que ocurrirá? Y, ¿es sostenible el crawl del 2% en el tipo de cambio?

-En nuestra opinión, se trata de un paquete integral de políticas encaminadas a reducir la inflación. Por ahora, el ancla fiscal, sin financiación del Banco Central, y la tasa de crawl de dos por ciento están ayudando. Ahora, cómo debería de evolucionar el régimen cambiario y monetario es algo que debe ser calibrado en el tiempo en función de lo que está sucediendo con la inflación y reservas. Es por eso que la lectura de la dinámica inflacionaria es tan importante.

-¿Qué reformas estructurales cree que necesita el país en estos momentos para crecer más?

–Hay muchas distorsiones en la economía argentina en numerosos sectores. Las reformas estructurales son necesarias, incluyendo en el mercado laboral al igual que en otros sectores para darle una mayor competencia y eliminar barreras a la entrada en sectores con industrias protegidas. También será muy importante invertir en capital humano. Esto es un aspecto crítico. Las tasas de pobreza infantil de más de 55% son extremadamente preocupantes. Es el futuro del país. Es importante asegurarse de que ese porcentaje descienda mucho y de poder invertir más en educación. Una estabilización macro, eso en sí mismo, dará confianza a los inversores interesados en invertir en el país y aumentar la capacidad y crecimiento de la actividad económica. Pero también es importante emprender reformas estructurales, porque creo que sin ellas se podría acabar de nuevo en una situación de insuficiente estímulo para el crecimiento que podría jugar en contra de la estabilidad. Así que es importante tener ambas cosas.

-¿Qué opina de la dolarización? ¿Podría ayudar o empeorar las cosas?

–Desde la perspectiva del FMI, la decisión de qué tipo de régimen monetario tiene un país es una decisión soberana. Tenemos países miembros que están dolarizados. Tenemos países que flotan sus monedas. Lo que hacemos es evaluar las políticas macroeconómicas y los fundamentos de la economía, para ver si son consistentes con la transición a un régimen de tipo de cambio que el país ha elegido. Lo único que quiero señalar es que, para cualquier régimen cambiario, incluida la dolarización, se necesitan buenas condiciones previas. Se necesita una cantidad suficiente de reservas y buenos marcos de política macro. Y lo que vemos por la experiencia de otros países es que la dolarización no resuelve todos los problemas, ¿verdad? Si no tienes disciplina fiscal, aunque dolarices, puedes acabar teniendo problemas si no eres capaz de controlar tu política fiscal, de contenerla. Así que no es una panacea.

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