EL MOVIMIENTO OCTUBRE DE LA RIOJA APOYA LA CANDIDATURA DE DANIEL SCIOLI

✎ El Secretario General de Octubres La Rioja Carlos Tejeda hizo mención la entrevista del referente nacional de Octubres Gastón Harispe, reflexiona sobre el nuevo nombre de la coalición electoral, la pre candidatura de Daniel Scioli y el Peronismo de la Soberanía.
«Es muy auspicioso que el Frente de Todos se llame ahora Unión por la Patria. Remite a un debate que hemos dado en nuestro país sobre la cuestión de la soberanía desde hace una década, entre 2013-2015, cuando la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, la Cámara de Diputados y los trabajadores navales propusimos un Régimen de Promoción de la Industria Naval y la Marina Mercante, la Resolución 1108, para defender los puertos argentinos y el Canal Magdalena. Estamos viviendo un mundo en guerra por los recursos naturales entre bloques geopolíticos. La gestión macrista, depredadora y endeudadora, nos dejó expuestos en situación de alta vulnerabilidad. La guerra en Ucrania es una clara muestra de hasta qué punto están dispuestos a llegar los saqueadores. Por eso, luego de realizar cabildos abiertos por todo el país, varias organizaciones lanzamos, un Peronismo de la Soberanía.
Entendemos que hay una disputa geopolítica donde el peronismo debe hacerse cargo de la situación de dependencia neocolonial que tiene actualmente la Argentina, con un crecimiento de la intervención por parte del capital financiero especulativo. Así, los Estados Nacionales son débiles. Sobrevivirán los más fuertes, aquellos cuyos pueblos tengan una identidad que los reúna y proteja.
La otra cuestión es que la palabra Unión refiere a algo más que un frente o que una alianza. Mucho más que una coalición como se estila en la política del parlamentarismo europeo. Tiene implícito un movimiento. La idea de que somos un movimiento, el peronismo, y que tenemos un desafío por venir.
La idea de Unión por la Patria es la convicción del deber de proteger la Nación. Defender la Patria, los colores celeste y blanco. Cuidar del pueblo, como dice la consigna «la Patria es el otro».
O sea que estamos hablando de una dimensión existencial: Argentina tiene que defenderse a sí misma uniendo a las mayorías nacionales. Por ende no es una tarea de grupos que puedan ver la política con ojos europeos en términos de izquierdas y derechas, que puedan ver la política con ojos progresistas y excluyentes. Porque la unión por la patria es una tarea del 90% de los argentinos, contra el capital financiero transnacional y las potencias que buscan depredar los recursos argentinos sometiéndonos a la dependencia económica y el atraso. Hay que superar los tercios o los cuartos electorales y pensarse en una estrategia de reunir a las mayorías nacionales.
Las tareas de la liberación nacional no son exclusivas de grupos iluminados ni pequeños. Involucran a los trabajadores, los empresarios nacionales, la clase media, las pymes, los trabajadores de la economía popular. Requieren de una grandeza enorme de la militancia y la dirigencia. La de las generaciones diezmadas por la dictadura oligárquica, la diezmada por el neoliberalismo de los 90 -necesitamos muchos dirigentes y dirigentas sociales surgidas del pueblo humilde y trabajador-, la que construyó la «década ganada», la que empezó a militar en la década posterior en que no avanzamos, y muchos y muchas que por contradicciones secundarias no fueron parte de ese frente político y social entre 2003 y 2023.
Dicho esto, hay que trabajar para superar los primeros escarceos, las primeras peleas que se han dado en la Unión por la Patria. Peleas por una interna dentro de la lógica de la democracia electoral liberal que gustan a periodistas y medios, pero que no ayudan a resolver los problemas grandes de la Argentina.
Para nosotros los temas principales de la Argentina son la actividad económica, el crecimiento de la producción, la recuperacion del crédito, la generación de trabajo y la distribucion de la riqueza. Para eso hay que planificar desde el Estado. Para nosotros los objetivos de la independencia y la integración regional latinoamericanas, empezando por Sudamérica, son centrales para integrarnos en un mundo globalizado y asimétrico, donde algunos países son pobres y otros ricos. Tenemos la tarea de unir al peronismo y a los argentinos y argentinas. Todo peronista debe ponerlo como objetivo primordial para salir adelante y vencer el sometimiento y atraso de Argentina.
Desde que se postuló Daniel Scioli, lo apoyamos abiertamente porque lo conocemos, tenemos confianza en él y valoramos su programa relacionado a la industria y al crecimiento económico; su planteo de defensa de la soberanía científico técnica; la soberanía monetaria a partir del fortalecimiento del peso en contraposición de la dolarización que plantean algunas fuerzas políticas. El shock productivo y redistributivo que propone es lo que la Argentina necesita.
Pero no es solamente una cuestión de programa. Se habla de que hay que tener programa para tener compromiso con las propuestas en el futuro, con lo que estamos de acuerdo. Hemos planteado en el Congreso del PJ de PBA y a la sociedad en general los 12 puntos del Peronismo de la Soberanía. También, que queremos elecciones internas.
Además del Programa, creemos humildemente, hay que tener un método y un estilo democráticos y populares. El problema del poder hoy, es ganar las elecciones próximas reuniendo las mayorías nacionales en torno de un proyecto estratégico. No alcanza sólo con programas. La voluntad política de ganar, de unir a los argentinos y a las argentinas, es lo principal y define los dirigentes y candidatos que tenemos que elegir y militar. No podemos ser sólo testimoniales, sin ser eficientes en luchar para ganar.
Pareciera ser que estamos ante un ciclo nuevo, pero con problemas viejos, donde nos movemos entre dos tendencias: al saqueo de los recursos naturales por la continuidad de políticas neoliberales o a la irrupción de una política industrialista que exprese una unidad de las mayorías nacionales. En eso, todos lo que estamos en Unión por la Patria tenemos que estar de acuerdo y obrar en consecuencia. Sin sectarismo, mezquindades y formas excluyentes de hacer política.
Ahora -y siempre- la cuestión es de estilo y método: si vamos a hacer lo suficientemente precavidos en el debate para unirnos, para que gane el mejor o si vamos a entrar en una disputa de diferenciación, como procede de la política a la que hemos caído en los últimos años, donde se discute quién es más progresista y políticamente correcto. Lo que en la Argentina necesitamos es empezar a discutir quién consigue mediante el método democrático, unir a los argentinos y argentinas en torno a un proyecto productivo que pueda sostener un proceso de distribución de la riqueza.
Termino con consignas de esta nota – panfleto – propuesta: unir a los argentinos y argentinas; unir al peronismo; construir el federalismo, desendeudarnos y recuperar el papel del Estado en el mercado interno, el comercio exterior, la defensa de los recursos nacionales y la soberanía, para que nuestro Pueblo viva mejor, construyendo justicia social.»