Seguimos siendo los «cabecitas negras»

En el transcurso de las guerras civiles argentinas, hubo al menos cinco oportunidades en que el centralismo se enfrentó al federalismo en las provincias del «Interior», es decir, las que no tenían salida al mar ni a los grandes ríos, y si, parece que estamos de vuelta con lo mismo, pero además con un mundo globalizado donde desde el centralismo de los grandes medios de comunicación nos bombardean con falsos espejitos de colores, como pasaba allá con la llegada de Don Cristóbal Colón.
Ahora, cuando hablamos de federalismo se espera que toda una provincia se una, por más que tenga dos ideas muy diferentes de país, para pelear por los derechos de aquellos caudillos que dejaron la vida y la piel. No es difícil de entender, porque con errores y aciertos unos buscan dar la oportunidad de crecer a todos los habitantes y el otro busca que solo aquellos que tienen o que nacen en cuna de oro, puedan tener la gran oportunidad.
Por tanto, resulta odioso y arcaico que en una editorial del canal La Nación +, el periodista Jonatán Viale, ataque a cada uno de los gobernadores que tomaron la postura de defender los recursos para poder achicar la brecha, cuestión complicada además porque una Corte pone trabas para el interior profundo, donde estamos lejos de estos señores que opinan desde un medio que utiliza todo el poder para infectar la ideas, complicando más la capacidad de luchar si en cada casa llega la información proveniente de estos medios, a lo que se suman políticos que se oponen desde la comodidad de una silla en capital federal, como el Senador Julio Martínez que fue elegido por los riojanos, no por otra gente, algo que hace toda la oposición que promete algo pero solo busca renovar la banca que históricamente posee gracias al voto del pueblo riojano.
Viale toma el micrófono con total impunidad para decir lo que sea, y no sólo el sino todos aquellos «dueños de la verdad» de la Argentina que siguen inoculando ideas que en definitiva implican que el norte no se merece crecer porque fueron gobernados por el peronismo.
Hoy son claras las dos posturas, que país queremos? Uno donde un pibe del interior profundo tenga las mismas posibilidades de un pibe de la capital provincial y después de CABA, o el país del político que desde la comodidad solo quiere darnos esos espejos de colores sentado detrás de su silla en capital, como aquellos que hoy tienen la oportunidad de gobernar la ciudad y siguen pensando que desde Twitter se puede agradar a los «señores feudales», que cuando vienen a nuestro norte no logran conocer la vida real y solo caminan por un de lecho de rosas.
Ahora bien, después de esto Jonatan Viale está claro que es un defensor del unitarismo y de las políticas de Macri y sin embargo nunca dicen que pasó con la «bendita» deuda que ya hasta olvidaron y nos da lecciones morales de cómo van a sacar el país adelante si ellos vuelven a ser gobierno.
Se puede ver desde los medios que se estigmatiza el ser popular, y si se alaba un modelo donde siempre ganan las grandes empresas que lo único que les importa es ganar más plata, o andar pidiendo perdón a España o a Inglaterra, y sin embargo no les interesa que una fábrica se abra o radique en La Rioja, para de esta manera disminuir un poco con los empleados públicos, que tantos les molesta.
Desde el norte le decimos a Viale que se deje de tantos juicios de valor hacia las personas y si en una gestión, que salga del estudio y se dé una vuelta por estos lados y que vea la calidad de nuestra tierra, de los «cabecitas negras» que no se callan más.