La Rioja desafía el ajuste de Milei y otorga un nuevo aumento salarial del 4,5% a estatales

🔵En contraposición al ajuste impulsado por el Gobierno nacional y al techo del 1% que propone para las paritarias estatales, La Rioja vuelve a tomar una decisión política de peso. El gobernador Ricardo Quintela anunció un aumento del 4,5% al salario básico para los empleados públicos, que se complementará con un bono de $80.000 a cobrarse con los haberes de agosto. En las categorías más bajas, el incremento llega a representar un 16% del ingreso total.
“Detrás de cada puesto de trabajo hay familias”, señaló Quintela, en un mensaje en redes sociales donde volvió a cuestionar el ajuste «feroz» y la quita de fondos coparticipables por parte de Nación.
La medida alcanza también a los sectores más sensibles como Salud, Seguridad, Educación y Justicia, donde la suma será remunerativa, y contempla además un aporte de $40.000 para beneficiarios de programas, tutorías y personal vinculado, tradicionalmente excluidos de los aumentos.
Una apuesta política en plena recesión
La decisión fue consensuada con los gremios estatales y se da en un marco complejo: el propio Ejecutivo provincial reconoció haber reducido en un 30% la inversión pública para poder garantizar los sueldos.
“No es el aumento que quisiéramos dar, pero es el máximo esfuerzo posible”, sostuvo Quintela, en abierta crítica al modelo nacional que congela salarios y desfinancia el funcionamiento del Estado.
Con esta decisión, La Rioja se suma a la postura que ya adoptó Córdoba, donde el gobernador Martín Llaryora otorgó un 84% de aumento a las jubilaciones mínimas. Ambas gestiones plantean una disputa política de fondo: mientras Milei intenta desarmar el rol estatal, los gobiernos provinciales como el riojano sostienen que el salario no puede ser la variable de ajuste.
Un mensaje que trasciende lo económico
El aumento salarial no sólo tiene impacto económico, sino también simbólico. En momentos en que el Gobierno nacional impulsa una reforma del Estado basada en despidos, cierres de organismos y recorte de derechos, la postura riojana representa un modelo alternativo que pone en primer plano la contención social y el trabajo digno.